El sistema nervioso es la raíz de tus hormonas
- laura callejo
- 4 ene
- 3 Min. de lectura
Por qué regular antes que suplementar
Durante años nos han enseñado a buscar soluciones rápidas cuando algo no va bien en el cuerpo. Si estás cansada: magnesio. Si estás irritable: ashwagandha. Si no duermes: melatonina. Si no bajas de peso: algo para la tiroides.
Pero hay una pregunta que casi nunca se hace antes de suplementar:
¿En qué estado está tu sistema nervioso?
Porque las hormonas no funcionan en el vacío. Funcionan dentro de un cuerpo que interpreta constantemente si está a salvo… o en peligro.
Y ese intérprete es el sistema nervioso.
Las hormonas no se “desajustan” solas
El cuerpo femenino no se desregula porque sí. Se adapta.
Cuando vives con estrés sostenido, prisas, autoexigencia, falta de descanso emocional o sobrecarga mental, el sistema nervioso entra en modo supervivencia.
En ese estado, el cuerpo prioriza:
sobrevivir
ahorrar energía
protegerse
estar alerta
Y entonces pasan cosas que muchas mujeres viven como “fallos”:
el ciclo se altera
el cortisol se mantiene alto
la progesterona baja
la insulina se vuelve menos sensible
la tiroides se frena
el sueño se vuelve ligero
el peso se estanca
No porque el cuerpo esté roto. Sino porque está respondiendo a la señal que recibe.
Un sistema nervioso en alerta cambia tu biología
Desde la PNIE sabemos que el sistema nervioso, el endocrino y el inmune hablan entre sí todo el tiempo.
Cuando el sistema nervioso percibe amenaza:
aumenta el cortisol
se bloquea la digestión
se reduce la reparación celular
se inhibe la ovulación
se altera la microbiota
se prioriza la inflamación
Por eso muchas mujeres sienten que “hacen todo bien” y aun así:
no descansan
no bajan inflamación
no regulan el ciclo
no tienen energía
El cuerpo no puede sanar mientras siente que tiene que resistir.
Suplementar sin regular es poner parches
Los suplementos pueden ayudar. Pero no sustituyen la regulación.
Cuando el sistema nervioso sigue en hiperalerta:
el magnesio no relaja
la melatonina no profundiza el sueño
los adaptógenos no adaptan
los suplementos hormonales no sostienen
Porque estás intentando empujar química sobre un cuerpo que no se siente seguro.
Primero hay que bajar el volumen del sistema nervioso. Después, el cuerpo vuelve a escuchar.
Regular no es hacer más, es hacer diferente
Regular el sistema nervioso no significa meditar una hora ni cambiar tu vida entera.
Significa enviar señales coherentes de seguridad al cuerpo:
pausas reales
respiración lenta
comer sin prisa
descansar sin culpa
bajar la exigencia interna
moverte sin castigo
sentir sin reprimir
Cuando el cuerpo se siente a salvo:
las hormonas se comunican mejor
el sueño se profundiza
la digestión mejora
la inflamación baja
la energía vuelve
el peso deja de resistirse
La biología responde a la calma.
La verdadera prevención empieza aquí
Antes de preguntar qué suplemento necesito, quizá la pregunta más honesta sea:
¿En qué estado vive mi sistema nervioso la mayor parte del día?
Porque regularlo no es un lujo. Es la base.
Y cuando empiezas por ahí, el cuerpo deja de luchar contigo…y empieza a trabajar a tu favor.
Si sientes que tu cuerpo te habla, pero no sabes cómo escucharlo sin forzarlo, en mi blog comparto prácticas somáticas, regulación nerviosa y enfoque PNIE aplicado a la vida real.
No para exigirte más. Sino para ayudarte a volver a equilibrio, paso a paso.
🌿 Empieza por regular. El resto viene después.




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